Las causas de Emancipación

Silvia Baffigi -presidenta Emancipación Sur Pcia. BsAs. y precandidata a 3era diputada nacional por el Frente Socialista y Popular
Emancipación Sur Pcia. de Buenos Aires forma parte del Frente Socialista y Popular, y se dispone a participar en las elecciones legislativas de este año. En un clima enrarecido por la polarización fogoneada por la propia corporación política y los medios de prensa más poderosos; nos proponemos como siempre difundir las causas que nos convocaron.

El espectáculo penoso de danzas y contradanzas de los candidatos de las grandes estructuras partidarias, que sin contenido ponen el acento en imágenes personalistas es acompañado desde la periferia por no pocas agrupaciones que hasta hace poco levantaban causas relevantes para nuestra Patria. En un descenso generalizado de nivel político, solo queda la transa disfrazada de “negociación”. Qué podemos esperar de estos legisladores? Lo mismo que hasta ahora. El gobierno no tiene mayoría en ninguna de las dos cámaras y sin embargo logró que se aprobaran los proyectos que le importaban.

Se habla de soberanía, pero no se defiende desde las bancas. Se votó por mayoría el acuerdo con los fondos buitres. Se habla de ajuste, sin embargo se le otorgó poder al ANSES para aumentar o no las jubilaciones, en la ley de supuesta reparación histórica, que a todas luces era un atajo para disponer del fondo de sustentabilidad que garantizaba los fondos para las jubilaciones. Se votó la ley de ART contraria a los intereses de los trabajadores.

Ahora, en campaña, la vocinglería mediática pone el foco en el ajuste que ellos propiciaron.

Los resortes estructurales que le cambiarían la realidad a nuestro pueblo no se modifican, no se plantea modificarlos.

Discutir el uso de la tierra, empezar un camino para combatir el monocultivo y alentar la diversidad de la producción.

Sustituir la lógica de país ocupado y expoliado por la defensa de lo que es nuestro, proteger los recursos naturales, promover la ocupación del territorio nacional y limitar al mínimo la extranjerización.

Promover la protección del ambiente, de los humedales. Comprometernos seriamente en la lucha contra el cambio climático, prohibir la minería contaminante y la depredación pesquera.

Alentar las energías renovables, sin que sean un negocio para las multinacionales. Sobra capacidad en nuestros científicos y técnicos para desarrollar esta y otras formas de sustentar nuestra producción sin contaminar.

Promover el las industrias nacionales. El ferrocarril es la columna vertebral de un desarrollo armónico en las regiones.

Cuando hablamos de ocupar el territorio debemos pensar en poblaciones sustentables, autoabastecidas, con un mercado de intercambio fluido, modificando las ciudades donde la mayor parte de los habitantes vive en condiciones precarias. En este sentido, la construcción de viviendas y el desarrollo de infraestructura juegan un papel fundamental, también en la creación de fuentes de trabajo.

Desandar el camino de la especulación financiera.

Estas bases para una autonomía a mediano y largo plazo sólo pueden llevarse adelante con otro sistema institucional. La representación tiene que ser sustituida por la participación popular, desde el núcleo más pequeño, el barrio. Tenemos que aprender a resolver nuestros problemas colectivamente, y no delegar en quienes una y otra vez nos traicionan y defraudan. Desmontar el andamiaje de del poder estatuido, que no se puede tocar, que nadie plantea tocar. La corporación judicial, las fuerzas de seguridad y armadas.

Para todo esto es preciso un cambio cultural que no se logrará en una generación. El consumismo y el individualismo han ganado a nuestra sociedad y hay que emprender una batalla para redescubrir los lazos solidarios y colectivos que nos unen.

En este sentido, pensamos proponer la realización de grandes congresos o asambleas populares para generar una propuesta educativa que abarque a todo el territorio nacional, valorizando al trabajador de la educación en todos sus niveles.

Generar un gigantesco rescate para los niños y jóvenes sin destino que viene acumulando nuestra patria. En el que debemos invertir dinero y tiempo y los excelentes profesionales que hemos formado.

Por todo esto trabajaremos, porque estamos seguras y seguros de que hay una salida para la encerrona en que nos metieron, y que puede nacer un país diferente, integrado a América Latina y con los valores que aprendimos de los que fundaron la Patria. Sólo hay que atreverse a participar, sabiendo el enorme poder que tiene el pueblo cuando tiene un destino cierto.